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En el post anterior te hablé sobre la meditación y algunas cosas que puedes hacer en estos momentos para mejorar tu práctica, si esa es tu intención. Dentro de las sugerencias que te compartí, te hablé de poner atención a tu respiración, como una forma de comenzar a hacerlo. En este post, quiero hablarte más a detalle acerca de la respiración y cómo mejorarla a fin de obtener todos sus beneficios. 

 

La respiración es un proceso natural que realizamos los seres vivos a través, del cual obtenemos oxígeno para realizar todas nuestras funciones corporales, así como desechamos algunas sustancias que aunque necesarias, no requerimos acumular en nuestro organismo. Estas dos actividades ocurren por medio de la inhalación y la exhalación, dos procesos sobre los cuales tenemos control voluntario, es decir, que podemos controlar y manejar. 

 

La deprivación de oxígeno, es decir la falta de este vital gas que obtenemos por medio de la respiración puede causar diversas afecciones e incluso comprometer la vida; y si bien la dificultad para respirar en algunos casos puede estar asociada a otras enfermedades o incluso circunstancias, por ejemplo, un cuerpo extraño que obstruye la vía aérea, no debemos olvidar que la respiración forma parte de las funciones de nuestro sistema autónomo, y que a diferencia de lo que se creía antiguamente, podemos obtener control sobre ellas.

 

Cuando una persona respira aceleradamente, es muy probable que la persona se sienta estresada, angustiada o incluso pueda hiperventilar. Esto puede ocurrir de manera ocasional y basta con volver a respirar pausadamente para recobrar la calma. No obstante, si la persona respira aceleradamente en forma habitual, es decir crónica, esto puede ocasionarle distintos problemas de salud.

 

Otros errores que cometemos al respirar son los siguientes: 

  • Inhalar por la nariz y exhalar por la boca. Aunque esta es una práctica muy extendida e incluso promovida en algunos ámbitos, no es la forma correcta de respirar. Lo mejor es hacer ambos procesos usando la nariz
  • Respirar por la boca. Un tema poco estudiado pero del que recientemente conocemos más y que puede tener gran impacto en nuestra salud. La respiración oral o bucal se ha encontrado recientemente asociada a distintos problemas de salud, entre ellos, permitir el rápido acceso a nuestra garganta a virus y bacterias
  • “Sostener” el aire. Si bien, esta es otra práctica difundida principalmente entre quienes practican yoga y otra artes, si queremos lograr una sincronización con el ritmo cardiaco, a lo cual se conoce como coherencia psicofisiológica, el proceso de inhalar y exhalar debe ser continuo, ya que como advierten los maestros, el ritmo cardiaco nunca para!

 

¿Qué puedes hacer para mejorar tu respiración y así obtener todos sus beneficios?

 

  • Toma conciencia de tu forma de respirar. Una vez que lo hayas hecho, lo siguiente es de forma intencional, mantener la boca cerrada tanto al inhalar como exhalar
  • Imagina que el aire entra y sale, no de tus pulmones, sino un poco más abajo, del centro de tu pecho, justo en el esternon, que es uno de los puntos donde se inserta el diafragma. La respiración diafragmática a diferencia de la respiración torácica, es un tipo de respiración más profunda que tiene importantes beneficios para la salud tanto física como emocional y mental, entre ellos, la estimulación del nervio vago, el cual participa de manera importante en la respuesta de estrés.
  • Hazlo de forma pausada. Intenta hacerlo en 5-5 (cinco segundos para inhalar y cinco segundos para exhalar). Si te resulta demasiado, trata de encontrar el ritmo que sea más cómodo para ti. Practicar la respiración nunca debe ser incómodo, ni causarte molestias. Tampoco requieres levantar los brazos, ya que eso podría reforzar aún más la respiración torácica

 

Si quieres aprender más acerca de la respiración y otras formas de mejorar tu salud, te invito a contactarme

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